Yo soy un cuerpo es una pieza que se construye a partir del encuentro entre movimiento, interpretación y espacio. Concebida como una propuesta site-specific, cada representación se adapta al lugar que le acoge y transforma sus particularidades en parte de la dramaturgia.
La improvisación es uno de los motores de la creación y convierte a cada función en una experiencia irrepetible. A través de una escritura escénica mínima y de gran atención a la presencia, la pieza explora la fragilidad, la pérdida y la necesidad de dejar caer las estructuras que sostienen la identidad.
Los cuerpos dialogan con el silencio, con la arquitectura y con el público, buscando una forma de habitar el espacio desde la escucha y la vulnerabilidad. El resultado es una propuesta íntima que invita a detenerse y observar los pequeños gestos que construyen nuestra forma de estar en el mundo.
La Perrerie es una compañía creada por Àngela Tortajada y Camila Grigera, que trabajan juntas desde el año 2020 investigando nuevas dramaturgias a través de la autoficción, la performance y las artes vivas. Desde Menorca desarrollan una práctica artística estrechamente vinculada al territorio, al paisaje ya las comunidades que lo habitan.
Sus creaciones parten a menudo de procesos abiertos, en los que la improvisación y la relación con el espacio tienen un papel central. Esta forma de entender la escena les permite construir piezas flexibles, capaces de transformarse según el contexto y las personas que participan.
Después de Yo soy una fiesta, reconocida con el Premio Art Jove a la mejor creación teatral joven de las Islas Baleares, la compañía sigue profundizando en la investigación sobre el cuerpo y la presencia con Yo soy un cuerpo. Paralelamente, mantienen su propio espacio de creación y participan activamente en iniciativas culturales y de defensa del territorio en Menorca.